Hay algo así como una tradición que los Globos de Oro siguen todos los años en las categorías de televisión, una tradición a veces equivalente a lo que hacen en las de cine de premiar a gente que nunca tendrá la misma oportunidad en los Oscars (como las dos veces que Jim Carrey ganó por ‘El show de Truman’ y ‘Man on the moon’). Dado que los entrega la asociación de prensa extranjera de Hollywood (es decir, gente que no trabaja en la industria, como los Emmy) y que, en el caso de la televisión, se dan en el punto medio de la nueva temporada, siempre les ha gustado reconocer a alguno de los estrenos. Es su nota distintiva, lo que los diferencia a veces de unos Emmy que, en ocasiones, suelen ser más reacios a incluir novedades entre las categorías grandes (a no ser que sean exitazos incontestables).
La victoria de ‘Glee’ como mejor comedia se encuadra en esa tradición. Ha sido el estreno del que más se ha hablado, el que se ha ganado los fans más ruidosos y el que ha aparecido en todas partes, logrando una visibilidad mucho mayor que la otra comedia nueva que competía con ella, ‘Modern Family’. Además de que, siendo un musical, cumple mejor el título de la categoría de mejor comedia o musical. El Globo de Oro de ‘Glee’ ha seguido la línea que llevó a que ‘Ugly Betty’ ganara en 2007 (también en su primera temporada), o que ‘Prison Break’ y ‘Héroes’ fueran nominadas al mejor drama en sus temporadas de debut.



